Metro de Madrid: HUELA
¡Qué tal! ¿¿Cómo están ustedes??
Aquí estamos de vuelta, con nuevas historias, nuevas aventuras, nuevas... chorradas... ;)
Supongo que con ver el título del post os imagináis de qué va esto. Algunos dirán: "joder, ¿otro post de cacaPedoCuloPis?. Qué pesao." Pues lo siento por los que esperaban algo tan intelectual como en los posts anteriores pero, recientes acontecimientos obligaban a escribir sobre cacaPedoCuloPis.
Les pongo en situación: 8 de la mañana en cualquier línea del Metro de Madrid (y probablemente del Mundo). ¿Qué sucede en ese momento? Los vagones se encuentran a rebosar. Tanto rebosan que hay gente que rebota en otros y se queda en el andén. Cuenta la leyenda que algunos se perdieron dentro de un vagón... pero este no es el caso. Tú vas todo preparado para tu día de trabajo, colegio, universidad, o lo que sea y te toca alguien "cerca" que: HUELE a SOBACO que flipasss. Huele tanto que crees que te mareas, que empiezas a pensar que no te has lavado bien cuando te has duchado esa mañana. De hecho, empiezas a dudar de tu desodorante, pero: ¿cómo es posible semejante peste si estás recién duchado?
Respuesta: no eres tú, relamente tú hueles bien, es otro. Pero esto te supone otra pregunta: ¿cómo carajo se puede oler mal a esas horas de la mañana?. No se sabe, es un misterio que por mucho que se repite todos los días nadie ha sabido desentrañar. Claro que, todo esto lo puedes pensar porque el "suave" balanceo que te mece entre tus compañeros de tufo-vagón te permite relajar los pies. Es lo que tiene ir tan apretao, que no te puedes mover.Pero hay olores peores. Esta historia que cuento llega calentita de una corresponsal de guerra química y su madre. Es una información de primera mano que no ofrece lugar a dudas. Quiero dar gracias a mi novia por soportar semejante situación en pos de un post oloroso.

Bien, vamos a ello. Resulta que Sonia, mi novia, iba con su madre (Aurora) en el vagón sentada (ver gráfico adjunto) y cerca de ellas había un señor con pintas de borracho. La chica que se sentaba a su lado se levanta y el borracho se sienta. Pero se siente tan a gusto que se medio tumba para echarse un sueñecito... como Sonia ve que el borracho está a punto de darle con los pies, le mira y, JUSTO EN ESE MOMENTO, el borracho levanta un poco el culo y... se oye lo siguiente: PRRRRRRR RRR RRR RRR RR R UFFFFF FF F F F F FFF F FRRRR FFFF FF!!!!!! el estruendoso sonido, vamos, el pedo tremendo, hizo que Sonia y su madre se levantaran como si tuvieran un resorte y hubieran oído un petardo (casi casi). Aurora, se armó de valor y, sin máscara de gas ni nada (a pelo), le dijo al borracho: "es usted un marrano". Pero era tan surrealista la situación que no podía evitar empezar a descojonarse (como todos los de la zona), pero aún así, con mucho coraje dijo: "no tiene educación". A lo que el borracho respondió riendo, ¡encima le parecía gracioso!. Los dos señores que estaban en frente declararon posteriormente: "nosotros ya le habíamos notado uno antes, pero no sonó".
Hasta aquí la información. Y recuerde: ¿para qué usar desodorante por las mañanas si ya le presta su olor corporal su compañero de metro?, y, si usted quiere rascarse un pedo, ¡rásqueselo!, más vale cuesco en metro que cuesco en tripa. Pero sobretodo nunca olvide que: METRO DE MADRID: HUELA.
